Gobierno brasileño incentiva el parto humanizado
Brasil es campeón de partos por cesariana. En la red privada, el índice de cesáreas llega a casi 90% del total de nacimientos. En los hospitales públicos, varía entre 40% y 50%. Para reverter esta cultura y rescatar la manera natural de dar a luz, el gobierno brasileño decretó mudanzas en los servicios de atendimiento obstétrico y neonatal, incentivando el parto humanizado.
Las principales alteraciones son: adoptar la presencia de acompañante de elección de la mujer en el parto, trabajo de parto, parto y post-parto inmediato; proporcionar acceso a métodos no farmacológicos y no invasivos de alivio al dolor y de estímulo a la evolución fisiológica del trabajo de parto; posibilitar que los períodos clínicos del parto sean asistidos en el mismo ambiente; favorecer la libertad de posición y movimiento de la mujer durante todo el trabajo de parto, siempre que no existan impedimentos clínicos, entre otros.
Industria pronta
Al determinar que todos los establecimientos de salud deberán contar con habitaciones para partos normales, la nueva resolución crea una demanda para camas de parto, que la industria brasileña del sector de salud está pronta para atender.
La Fanem, por ejemplo, empresa líder en equipamientos para neonatología, tiene una cama para parto humanizado que, además de atender al mercado brasileño, está siendo exportada hace tres años para los mercados árabe, latinoamericano y africano.
Se trate del modelo 7097, el único que atiende fases pre, durante y post-parto y que presenta ítem que facilitan el trabajo de parto de la parturienta y de los profesionales. “El primer modelo de la cama fue proyectado por la Fanem hace casi 10 años, anticipándose a la filosofía mundial de humanización”, destaca la empresaria Marlene Schmidt Rodrigues, directora ejecutiva de la Fanem. |